¿Por qué tu marca huele a 1998?
Entras en un restaurante de ticket alto. La mesa está impecable, el servicio es de diez, pero la carta está impresa en un papel arrugado con una tipografía de Word Art. Se te quitan las ganas.

A tu marca le pasa lo mismo. El «Efecto Gotelé» es ese rastro de comunicación anticuada que sobrevive en tu negocio aunque tú hayas evolucionado. Son esas fotos de banco de imágenes donde todo el mundo sonríe demasiado, esa web que no se adapta al móvil o esos textos llenos de «somos líderes en el sector».
El gotelé en las paredes se quitó porque restaba luz y espacio; en tu comunicación, resta ceros en tu cuenta.
Si tu servicio es de lujo pero tu imagen no va de la mano, el cliente sentirá una desconexión y se irá a la competencia.
Moraleja: Si no has actualizado tu discurso en los últimos 3 años, no tienes una marca, tienes una pieza de museo. Y las piezas de museo se miran, pero no se compran para el día a día.


